
Las capturas accidentales constituyen la mayor amenaza para muchas especies y poblaciones de delfines en todo el mundo. En particular, el delfín del Plata o franciscana —toninha— es una especie cuyas capturas accidentales alcanzan proporciones insostenibles en algunas regiones. Para hacer frente a este problema, colaboramos activamente con nuestros socios y trabajamos juntos en la búsqueda de soluciones prácticas.
Una primera iniciativa prometedora consiste en colocar botellas de PET vacías (llenadas de aire) en las redes de pesca. Estas botellas producen un fuerte eco cuando los delfines utilizan su ecolocalización y se acercan a la red.
Los resultados preliminares de este enfoque son alentadores, aunque se necesitan más pruebas para confirmar estadísticamente esta tendencia positiva. Esta solución sencilla y económica para un problema grave podría, si resulta eficaz, suponer un paso importante hacia la reducción de las capturas accidentales. Además, este método también podría aplicarse en otras regiones del mundo donde existen retos similares en relación con otras especies de delfines.
Nuestro socio GEMARS en Brasil se ha dado cuenta de que el éxito de este tipo de proyectos solo es posible mediante una estrecha colaboración con la comunidad pesquera. Por ello, sensibilizar a la población local sobre la urgencia y la eficacia de estas medidas es un componente fundamental de su labor.


